lunes, 13 de junio de 2011

para E.

Me convierto
en la mujer sin rostro,
la oculta,
nadie.
Y a la vez
en la puta
la exhibicionista
la muñeca.
Recuerdo una suciedad antigua:
sudor saliva esperma sangre.

Hay manchas que no se quitan con agua
y liturgias que se infiltran en lo cotidiano.

Se ha producido un error en este gadget.